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A 3 778 metros sobre el nivel del mar. En la precordillera del norte de Chile, más precisamente en la región de Arica y Parinacota, a la vera del río Caritaya y a 2 000 kilómetros de la ciudad de Córdoba, se encuentran las lagunas de Amuyo

La Laguna Amarilla, la Laguna Roja y la Laguna Verde forman uno de los sistemas de humedales altoandinos de Chile. Cada una de las tres presenta de manera predominante el color que indica cada nombre.

Mapa de las lagunas de Amuyo en la región de Arica y Parinacota en el extremo norte de Chile. Crédito:  Magister en química, Hugo Lienqueo del Laboratorio de Investigaciones Medioambientales de Zonas Áridas (LIMZA), Escuela Mecánica de la Universidad de Tarapacá.

El origen de sus aguas corresponde a afloramientos hidrotermales por lo que la temperatura de estas lagunas oscila entre los 20 °C y los 40 °C aproximadamente. Esto se debe a la actividad volcánica de la zona. Los volcanes más cercanos a las lagunas son el Chuquicamata y el Anocarire.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Arica de Chile analizó la composición del agua de las lagunas y determinaron la gran presencia de arsénico y boro, dos metaloides; también grandes cantidades de sodio, cloruro y sulfato. Dichos componentes, en grandes cantidades, provocan que sus aguas no sean aptas para consumo o riego. Además, el alto contenido de arsénico en sus aguas (58 000-100 000 miligramos por kilo) permite la disolución de pequeñas fracciones de hierro a pesar de no contar con un pH muy ácido (6,80).

Las razones del color de las lagunas de Amuyo

Un equipo de investigadores de la Universidad Arturo Prat del Estado de Chile detectó la presencia de una especie de microalga denominada Chlamynodephris que pertenece a la división de las rodofitas. Se trata de un tipo de alga que en general habita en aguas saladas, con algunas excepciones como por ejemplo el de las lagunas mencionadas. Las rodofitas son organismos que además de la clorofila contienen pigmentos que le confieren el color rojo tan característico: la ficoeritrina.

En cuanto a los colores de las tres lagunas los científicos de la Universidad Arturo Prat sostienen que la mayor o menor concentración de las microalgas determinará el color rojo, amarillo o verde de las aguas. Es decir, la cantidad de aquella especie es la que determina la coloración de cada laguna. 

Asimismo, las lagunas también son habitadas por unos pequeños crustáceos del grupo de los anfípodos.

Ecoturismo y etnoturismo local

El sistema de humedales altoandino que conforman las lagunas de Amuyo se encuentra en territorio ancestral de la familia aymara Carlos. Al mismo tiempo, es reconocido por la Convención sobre los Humedales (Ramsar)  como área susceptible de conservación y administración racional de sus recursos.

En este contexto, en el poblado de Nama, a 30 kilómetros aproximadamente de las lagunas de Amuyo, vive gran parte de la familia aymara Carlos. Los integrantes de la familia trabajan como guías turísticos alojando visitantes y acompañándolos hasta las lagunas. También se encargan de transmitir las creencias y costumbres de su comunidad vinculadas o no con las lagunas. Un ejemplo de las leyendas transmitidas de manera principalmente oral por la familia aymara Carlos es la que podemos leer en la imagen a continuación:

Reverso de folleto realizado por Nathalie Joignant y equipo. Créditos: Nathalie Joignant.

En este sentido, y atendiendo al estudio de caso de Nathalie Joignant, magíster en Gestión y Planificación Ambiental por la Universidad de Chile, se puede decir que alrededor de las lagunas confluyen distintos tipos de actividades turísticas. Por un lado, el desarrollo del ecoturismo vinculado a la conservación de los ecosistemas conformados por las lagunas y los elementos que los componen; y, por otra parte, el etnoturismo, aquella forma a través de la cual las comunidades aymaras permiten que los turistas conozcan estos territorios a través de las costumbres, creencias y cultura de la propia comunidad.

 
Fuentes

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