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El próximo viernes 19 de noviembre podremos ser testigos de un nuevo eclipse de Luna. Nos referimos al segundo y último eclipse de Luna del año, que en esta oportunidad se trata de un eclipse de Luna parcial.

Recordemos que el primer eclipse del año ocurrió el 26 de mayo, y se trató de un eclipse total de Luna. Si bien este próximo eclipse será parcial, un dato no menor es que se trata del eclipse más largo de los últimos 581 años, el anterior fue en febrero de 1440 y el próximo será en febrero de 2669. En el momento de máxima parcialidad la superficie lunar será cubierta en un 97,4% por la sombra total proyectada por la Tierra, lo que lo hace prácticamente un eclipse total.

Los eclipses de Luna son fáciles de observar a simple vista. Un modesto par de binoculares brindará una excelente vista de la superficie de la Luna, pero no son totalmente necesarios. A diferencia de los eclipses solares, los eclipses lunares son completamente seguros de ver sin la necesidad de mirar a través de ningún tipo de filtro, pues estaremos observando nuestro satélite natural, un astro que no emite radiación, sino que sólo refleja la luz que recibe desde el Sol, con lo cual son visibles desde todas aquellas zonas de la Tierra que se encuentren “de noche” (ver imagen 1, cuando los tres astros se encuentran alineados, la Luna no se ve en los lugares que es de día).

Los eclipses de Luna se producen siempre que el Sol, la Tierra y la Luna se encuentren alineados sobre un mismo plano, con la Tierra pasando entre la Luna y el Sol. La Tierra al ser iluminada por el Sol bloquea la luz solar generando dos conos de sombra, el primero y más grande es la Penumbra que es una sombra difusa  y el segundo es la Umbra que es una sombra más marcada. Cuando la Luna, en su movimiento de traslación alrededor de la Tierra empieza a atravesar la zona penumbral, se inicia  el eclipse, si la Luna no entra en  el segundo cono, será sólo un eclipse penumbral, cuando entra en el segundo  cono de sombra proyectado por nuestro planeta, comienza el eclipse parcial, finalmente si la Luna queda totalmente dentro de la umbra tenemos un eclipse total. Cuando nuestra compañera  es eclipsada totalmente se  observa la  superficie de nuestro satélite natural de color rojizo. 

Imagen1: Configuración entre el Sol, la Tierra y la Luna al momento de producirse un eclipse lunar.

Esta configuración Sol-Tierra-Luna es la misma que se da cuando la Luna se encuentra en fase llena, entonces ¿Por qué no tenemos un eclipse de Luna cada mes?

Lo que sucede es que el plano orbital lunar, es decir el plano sobre el cual se traslada la Luna alrededor de la Tierra, está inclinado en un ángulo de 5° con respecto al plano de la órbita terrestre (plano sobre el cual se traslada la Tierra alrededor del Sol). Esto significa que la alineación de los centros Sol-Tierra-Luna generalmente no es exacta, y existen sólo dos puntos en el espacio en donde ambos planos coinciden, donde justamente ambos planos se intersecan, llamados Nodos Lunares.

Imagen: Representación de la intersección del plano orbital terrestre junto con el plano orbital luna, en una luna llena, produciéndose un eclipse. La línea definida por dicha intersección recibe el nombre de línea de los nodos, y los puntos de intersección entre la línea de los nodos y la órbita lunar, reciben el nombre de nodos lunares.

Mientras la Luna se traslada alrededor de la Tierra, nuestro satélite pasa a través de este plano Tierra-Sol dos veces al mes. Es decir que una de las condiciones para que suceda un eclipse de Luna, es que  nuestro satélite se tiene que encontrar sobre alguno de los nodos. El otro requerimiento que tiene que suceder en simultáneo al anterior, es que cuando la Luna atraviese uno de estos nodos, la misma se encuentre en la fase Llena. Ambas condiciones se cumplen aproximadamente una vez cada seis meses, generalmente dos semanas antes o después de un eclipse solar.

Sumado a esto, y  en esta oportunidad, ambas condiciones suceden en cercanía a un punto particular de la órbita lunar, pues el día 20 (un día después de producirse el eclipse) nuestro satélite natural se encontrará a  406,279 km de la Tierra, alcanzando el punto de máxima distancia entre la Luna y Tierra.  Sobre este punto llamado Apogeo, nuestro satélite tendrá una velocidad de traslación menor a su velocidad media como consecuencia de su traslación sobre una órbita elíptica, tal como lo indica la segunda ley de Kepler, también conocida como ley de las Áreas. Como consecuencia de esta disminución en su velocidad al momento de aproximarse al nodo lunar, el eclipse del próximo 19 de noviembre tendrá una duración total mayor al promedio de los eclipses lunares.

Imagen: ¿Por qué es el eclipse más largo del año? La Luna, al encontrarse en cercanías a su Apogeo, se traslada con una velocidad menor a su velocidad promedio, permaneciendo eclipsada durante más tiempo. (Tamaños no a escala) https://plazacielotierra.org/

Una de las características más llamativas que suceden durante un eclipse de Luna, es poder apreciar la superficie lunar con una coloración rojiza. Cabe aclarar que, si bien nosotros podemos ver la Luna de color rojizo durante el eclipse, no significa que la superficie lunar en sí se tiña de dicho color.

¿Entonces por qué la vemos  roja? Este cambio aparente en la coloración de la superficie lunar se debe a dos  efectos ópticos generados por la interacción entre la luz solar y la atmósfera terrestre, conocidos como refracción de la luz y dispersión de Rayleigh. 

La luz que proviene del Sol, formada por todos los colores del arco iris, sufre cambios en su dirección de propagación al atravesar la atmósfera terrestre, fenómeno conocido como Refracción de la luz, pero a su vez, la atmósfera formada por pequeñas moléculas de oxígeno y nitrógeno, que dispersan la luz de longitud de onda más corta, como la luz azul y violeta, en un grado mucho mayor que lo que dispersan a la luz de longitud de onda más larga, como la rojo o naranja. De esta forma podemos decir que la atmósfera terrestre filtra las radiaciones de longitud de onda más corta (color azul) dejando pasar las radiaciones de longitud de onda más larga (de color rojas), siendo estas últimas junto a los rayos rojos refractados las “responsables” de generar esa tonalidad tan particular en nuestro satélite.

Imagen: El componente azul de la luz blanca del Sol se difunde por la Dispersión de Rayleigh cuando atraviesa la atmósfera de la Tierra, haciendo que el cielo durante el día sea azul y la Luna, roja durante un eclipse lunar . (Tamaños no a escala) https://plazacielotierra.org/

 

Imagen: El gráfico ilustra cómo los rayos solares formados por los colores del arco iris son desviados de su trayectoria original al atravesar la atmósfera terrestre, como consecuencia de la refracción de la luz. (Tamaños no a escala) https://skyandtelescope.org/

Debido a la inclinación de la órbita de la Luna respecto al plano orbital terrestre, la Luna no siempre pasa por el centro de la umbra, y por lo tanto son posibles tres tipos distintos de eclipse lunar: total, parcial y penumbral.

Eclipse lunar total:

En esta configuración, la Luna, durante su movimiento alrededor de la Tierra, atraviesa el cono de sombra proyectado por nuestro planeta, cubriendo por completo la superficie lunar. En este tipo de eclipse, la luna se puede observar desde la Tierra de un color rojizo, tal como lo explicamos anteriormente.

Imagen: Configuración Sol-Tierra-Luna durante un eclipse total de Luna. Aquí la Luna está cubierta por completo por el cono de sombra proyectado por la Tierra, llamada umbra. (Tamaños no a escala) https://plazacielotierra.org/

 

Imagen: Izquierda: Los conos de sombra proyectados por nuestro planeta durante un eclipse total, donde la Luna atraviesa la penumbra, y luego la umbra, cubriendo su superficie por completo. Derecha: La Luna roja o también conocida como Luna de sangre, vista desde la Tierra, durante un eclipse total.
https://plazacielotierra.org/ 

Eclipse lunar parcial:

Este tipo de eclipse ocurre cuando sólo una parte de la sombra terrestre (umbra) cubre la superficie lunar, mientras que la otra parte de la superficie se encuentra en la zona penumbral.

Imagen: Configuración Sol-Tierra-Luna durante un eclipse parcial de Luna. Aquí la superficie lunar se encuentra en parte cubierta por la umbra, mientras que la otra parte de la superficie se encuentra cubierta por la penumbra. (Tamaños no a escala) https://plazacielotierra.org/

Imagen: Izquierda: Los conos de sombra proyectados por nuestro planeta durante un eclipse parcial, donde la superficie lunar queda cubierta en parte por la umbra, y en parte por  la penumbra. Derecha: La Luna eclipsada vista desde la Tierra, durante un eclipse parcial. 
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Eclipse lunar penumbral:

Esta clase de eclipse es el más difícil de observar, pues la Luna en su movimiento de traslación alrededor de la Tierra, sólo atraviesa el cono de sombra más externo conocido como penumbra, sin “entrar” al cono de la umbra, ocasionando apenas un sutil oscurecimiento en la superficie lunar.

Imagen: Configuración Sol-Tierra-Luna durante un eclipse penumbral de Luna. Aquí la superficie lunar se encuentra cubierta sólo por la penumbra que proyecta la Tierra, generando un sutil oscurecimiento de la superficie lunar. (Tamaños no a escala) https://plazacielotierra.org/

Imagen: Configuración Sol-Tierra-Luna durante un eclipse penumbral de Luna. Aquí la superficie lunar se encuentra cubierta sólo por la penumbra que proyecta la Tierra, generando un sutil oscurecimiento de la superficie lunar. (Tamaños no a escala) https://plazacielotierra.org/

El eclipse lunar del 19 de noviembre

El eclipse comenzará a las 03:03 horas, cuando la Luna haga su primer contacto con la región de la sombra de la Tierra llamada penumbra P1, el brillo de la Luna comenzará a atenuarse, ya que el Sol la iluminará con menor intensidad, pero aún así permanece iluminada.

A las 04:20 horas, el borde del disco de la Luna entrará en la zona de la umbra U1. Esta es la etapa en la que un observador situado en la superficie de la Luna vería a la Tierra ocultando por completo el disco solar e iniciando una fase de oscuridad similar a la de la noche.

A medida que una fracción cada vez mayor de la superficie lunar se infiltra en la umbra de la Tierra, podremos ver como la sombra circular de nuestro planeta recorre la cara de la Luna.

Imagen: La imagen muestra la trayectoria de la Luna en relación con la sombra de la Tierra, durante el próximo eclipse parcial de Luna. El círculo gris exterior es la penumbra de la Tierra, dentro del cual la Tierra bloquea parte de la luz del Sol, haciendo que la Luna parezca menos brillante de lo habitual, pero no completamente oscura. La Luna hará su primer contacto con la región de la sombra de la penumbra P1 a las 03:03 horas del día 19. A las 04:20 horas, nuestro satélite natural entrará en la zona de la umbra U1, donde la Tierra bloquea la luz del Sol, a las 6:04 el disco de la Luna estará en un 97,4 % sin iluminación solar y será el momento de su máximo oscurecimiento. https://plazacielotierra.org/

Recomendaciones particulares para el 19 de noviembre

Dada las características del eclipse, en donde la máxima parcialidad (97.4%) tendrá lugar a las 06.04 horas, lo ideal es encontrarse en un lugar con el horizonte O-NO completamente despejado de nubes, árboles y edificios, ya que en ese momento la Luna se encontrará prácticamente sobre el horizonte, a punto de ocultarse. Si bien la posibilidad de observar la máxima parcialidad desde la ciudad es casi imposible, sí se podrá observar las etapas previas, pues a partir de las 04.19 horas la Luna, que se encontrará a  20º de altura sobre el horizonte, comenzará su paso a través de la zona de penumbra. El final del eclipse será a las 07.47 horas del mismo viernes 19, pero para nuestras latitudes, la luna se pondrá sobre el horizonte pasadas las  06.10 horas.